lunes, mayo 28, 2007

• Equivocaciones

No se equivoca el río cuando, al encontrar una montaña en su camino, retrocede para seguir avanzando hacia el mar. Se equivoca el agua que por temor a equivocarse, se estanca y se pudre en la laguna.
No se equivoca la semilla cuando muere en el surco para hacerse planta; se equivoca la que, por no morir bajo la tierra, renuncia a la vida.
No se equivoca el pájaro que ensayando el primer vuelo cae al suelo; se equivoca aquel que por temor a caerse renuncia a volar por la seguridad del nido.
No se equivoca el hombre que ensaya distintos caminos para alcanzar sus metas; se equivoca aquel que por temor a equivocarse nunca acciona.
Creo que al final del camino no te premiarán por lo que encuentres, sino por aquello que hayas buscado honestamente. El error más grande lo cometes cuando, por temor a equivocarte, te equivocas dejando de arriesgar en el viaje hacia tus objetivos.

viernes, mayo 18, 2007

• Virtualismo insensato

Entré apresurado y con mucho hambre en el restaurante. Escogí una mesa bien lejos del movimiento, porque quería aprovechar los pocos minutos que disponía en aquel día para comer y corregir algunos errores de programación en un sistema que estaba desarrollando, además de planear mi viaje de vacaciones, cosa que hace mucho tiempo no tengo.
Pedí un filete de salmón con alcaparras en mantequilla, una ensalada y un zumo de naranja, a fin de cuentas, hambre es hambre, pero régimen es régimen, no es verdad? Abrí mi PC portátil y me asustó aquella voz bajita detrás mío:
- ¿Señor, no tiene unas moneditas?
- No tengo, muchacho
- Sólo una monedita para comprar pan...
- Está bien, yo compro un pan para ti

Para variar, mi casilla de entrada está llena de e-mail. Quedé distraído al ver poesías, lindas presentaciones, riendo con los chistes malos...

- Señor, pida margarina y queso para ponerle al pan...

Percibo en esos momentos que el niño había quedado allí.

- Ok. Voy a pedir, pero después me dejas trabajar, estoy muy ocupado, ¿si?

Llega mi almuerzo y con él mi malestar. Hago el pedido, y el mozo me pregunta si quiero que saque al niño. Mi conciencia, me impide decir que sí. Digo que está todo bien. Que lo deje quedarse. Que traiga pan y un almuerzo decente para él. Entonces se sentó frente a mi y preguntó:

- Señor, ¿que está haciendo?

- Leo unos e-mail

- ¿Que son e-mail?

- Son mensajes electrónicos mandados por personas a través de Internet (sabía que él no iba a entender nada, pero quería liberarme de sus preguntas). Es como si fuera una carta, sólo que por Internet

- Señor, ¿Usted tiene Internet?

- Tengo, sí, es esencial en el mundo de hoy

- ¿Qué es Internet?

- Es un lugar en el ordenador, donde podemos ver y oír muchas cosas, noticias, música, conocer personas, leer, escribir, soñar, trabajar, aprender. Tiene de todo el mundo virtual.

- ¿Qué es virtual?

Resolví dar una explicación simplificada, sabiendo con certeza que él poco iba a entender y me dejaría comer, sin culpas.

- Virtual es algo que imaginamos, algo que no podemos tocar, apañar, pegar... ahí soñamos con un montón de cosas que nos gustaría hacer. Creamos nuestras fantasías, transformamos el mundo en casi como quisiéramos que fuera.

- ¡Que bueno eso! ¡Me gusta!

- Niño, ¿entendiste el significado de la palabra virtual?

- Sí señor, también yo vivo en ese mundo virtual...

- ¿Tienes computadora? - exclamé yo

- No, pero mi mundo también es vivido de esa manera... virtual. Mi madre está todo el día afuera, llega muy tarde, casi no la veo, mientras yo cuido a mi hermano más pequeño que vive llorando, con hambre y entonces le doy agua para que crea que es sopa. Mi hermana más grande sale todo el día también, dice que va a vender el cuerpo, pero no entiendo, porque ella vuelve siempre con el cuerpo. Mi padre está en la cárcel hace mucho, pero yo imagino siempre a nuestra familia toda junta en casa, mucha comida, muchos juguetes en Navidad, y yo estudiando en la escuela para ser médico algún día. Eso es virtual... ¿no señor?

Cerré mi PC... pero no a tiempo como para impedir que mis lágrimas cayeran sobre el teclado... Esperé a que el niño terminase literalmente de "devorar" su plato, pagué, y le di el dinero excedente... me retribuyó con una de las más bellas y sinceras sonrisas que haya recibido en mi vida y con un

- Gracias señor...¡usted es muy simpático!

Ahí... en ese instante, tuve la mayor prueba del virtualismo insensato en que vivimos todos los días, mientras la realidad cruel nos rodea de verdad y hacemos de cuenta que no la percibimos.

lunes, mayo 14, 2007

• El Tiempo y el Amor

Érase una vez, una isla donde habitaban todos los sentimientos, la ALEGRÍA, la TRISTEZA y muchos más, incluyendo el AMOR. Un día le fue avisado a los moradores que la isla se iba a hundir, todos los sentimientos se apresuraron en abandonarla.

Abordaron los barcos y se aprestaron a partir apresuradamente. Sólo el AMOR permaneció en tierra, quería estar un rato más con su isla que tanto amaba, antes que desapareciera.

Al fin, con el agua al cuello y casi ahogado el AMOR comenzó a pedir ayuda. Se acercó a la RIQUEZA que venía en un lujoso yate y el AMOR le dijo: RIQUEZA, llévame contigo… No puedo, hay mucho oro y plata en mi barco, no hay espacio para ti...

Le pidió ayuda a la VANIDAD que también iba pasando, VANIDAD, por favor ayúdame, imposible, AMOR estas todo mojado y arruinarías mi barco nuevo… Quítate de mi camino o te paso por encima.

Como pudo el AMOR se acercó al yate del ORGULLO, y una vez más solicitó ayuda, la respuesta fue una mirada despectiva y una ola casi lo asfixia cuando el Capitán aceleró su yate…”El Orgulloso”. Entonces el AMOR pidió ayuda a la TRISTEZA, “TRISTEZA, TRISTEZA” me dejas ir contigo… Ay AMOR, tú sabes que siempre ando sola y prefiero seguir así…

Pasó la ALEGRÍA, estaba tan contenta, que ni siguiera le oyó al AMOR llamarla. Desesperado, el AMOR comenzó a suspirar con lágrimas en los ojos, fue cuando entonces una voz le dijo: Ven AMOR yo te llevo… Era un anciano.

El AMOR estaba tan feliz que olvido preguntarle su nombre. Al llegar a tierra firme el AMOR le preguntó a la SABIDURÍA, quién era ese anciano que me trajo y me salvó la vida?. La SABIDURÍA respondió, era el TIEMPO. ¿El TIEMPO?…Pero porqué el TIEMPO me quiso ayudar. La SABIDURÍA contestó”. Porque sólo el TIEMPO, es capaz de ayudar y entender a un gran AMOR.

sábado, mayo 05, 2007

• El ingenio de una hormiga


Hace un tiempo me puse a observar detenidamente la vida de las hormigas, y confieso que quede asombrado al verlas trabajar con tanto orden y empeño. Pero una hormiga en particular atrajo mi atención.


Negra y de tamaño mediano, la hormiga llevaba como carga una pajita que era seis veces más larga que ella misma. Después de avanzar casi un metro con semejante carga, llegó a una especie de grieta, estrecha pero profunda, formada entre dos grandes piedras. Probó cruzar de una manera y de otra, pero todo su esfuerzo fue en vano. Hasta que por fin la hormiguita hizo lo insólito.
Con toda habilidad apoyó los extremos de la pajita en un borde y otro de la grieta, y así se construyó su propio puente, sobre el cual pudo atravesar el abismo.
Al llegar al otro lado, tomó nuevamente su carga y continuó su esforzado viaje sin inconvenientes.
La hormiga supo convertir su carga en un puente, y así pudo continuar su viaje. De no haber tenido esa carga, que bien pesada era para ella, no habría podido avanzar en su camino...

¿Captamos la moraleja?

¡Cuántas veces nos quejamos por los problemas, las cargas y las pruebas que debemos soportar! Pero sin darnos cuenta, esas mismas cargas -bien tomadas- pueden convertirse en puentes y peldaños que nos ayudan a triunfar.

Una deficiencia cardíaca hizo de un médico un famoso cardiólogo, el impedimento físico convirtió al joven en un gran escritor, la timidez del estudiante lo llevó a ser un destacado investigador.
¡Cuántos otros ejemplos podríamos mencionar! Todos para mostrar la misma verdad; que con frecuencia debemos padecer males para disfrutar luego de los bienes mayores; que debemos llevar con valor nuestras cargas para luego convertirlas en puentes de éxito y prosperidad.

¿Estás soportando en este momento algún problema o adversidad? Recuerda que nada conseguirás quejándote o angustiándote. Confía en Dios, Él no permitirá que la prueba te aniquile, más bien te dará fuerzas para seguir con valor y lograr mayores alturas.