sábado, diciembre 30, 2006

• Luz para el camino


Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida. La ciudad era muy oscura en las noches sin luna como aquella.

En determinado momento, se encuentra con un amigo. El amigo lo mira y de pronto lo reconoce. Se da cuenta de que es Guno, el ciego del pueblo. Entonces, le dice:

- ¿Qué haces Guno, tú ciego, con una lámpara en la mano? Si tú no ves...

Entonces, el ciego le responde:

- Yo no llevo la lámpara para ver mi camino. Yo conozco la oscuridad de las calles de memoria. Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mi...

- No sólo es importante la luz que me sirve a mí, sino también la que yo uso para ue otros puedan también servirse de ella.

Cada uno de nosotros puede alumbrar el camino para uno y para que sea visto por otros, aunque uno aparentemente no lo necesite.

Alumbrar el camino de los otros no es tarea fácil... Muchas veces en vez de alumbrar oscurecemos mucho más el camino de los demás... ¿Cómo? A través del desaliento, la crítica, el egoísmo, el desamor, el odio, el resentimiento...

¡Qué hermoso sería sí todos ilumináramos los caminos de los demás!

jueves, diciembre 28, 2006

• Preguntas a la Madre Teresa

¿Cuál es el día mas bello? - HOY
¿Cuál es la cosa mas fácil? - EQUIVOCARSE
¿Cuál es el obstáculo más grande? - EL MIEDO
¿Cuál es el mayor error? - ABANDONARSE
¿Cuál es la raíz de todos los males? - EL EGOÍSMO
¿Cuál es la distracción más bella? - EL TRABAJO
¿Cuál es la peor derrota? - EL DESALIENTO
¿Quiénes son los mejores profesores? - LOS NIÑOS
¿Cuál es la primera necesidad? - COMUNICARSE
¿Qué es lo que hace más feliz? - SER ÚTIL A LOS DEMÁS
¿Cuál es el misterio más grande? - LA MUERTE
¿Cuál es el peor defecto? - EL MAL HUMOR
¿Cuál es la persona más peligrosa? - LA MENTIROSA
¿Cuál es el sentimiento más ruin? - EL RENCOR
¿Cuál es el regalo más bello? - EL PERDÓN
¿Qué es lo más imprescindible? - EL HOGAR
¿Cuál es la ruta más rápida? - EL CAMINO RECTO
¿Cuál es la sensación más grande? - LA PAZ INTERIOR
¿Cuál es el resguardo más eficaz? - EL OPTIMISMO
¿Cuál es la mayor satisfacción? - EL DEBER CUMPLIDO
¿Cuál es la fuerza más potente del mundo? - LA FE
¿Quiénes son las personas más necesarias? - LOS PADRES
¿Cuál es la cosa más bella de todas? - EL AMOR

Voy a pasar por la vida una sola vez: cualquier cosa buena que yo pueda hacer, o alguna amabilidad que pueda hacerle a algún humano, debo hacerlo ahora porque no pasaré de nuevo por aquí.

martes, diciembre 26, 2006

• Trece líneas para vivir

1. Te quiero no por quien eres, sino... por quien soy cuando estoy contigo.

2. Ninguna persona merece tus lágrimas, y quien se las merezca no te hará llorar.

3. Sólo porque alguien no te ame como tú quieres, no significa que no te ame con todo su ser.

4. Un verdadero amigo es quien te toma de la mano y te toca el corazón.

5. La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener.

6. Nunca dejes de sonreír, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes quien se puede enamorar de tu sonrisa.

7. Puedes ser solamente una persona para el mundo, pero para una persona tú eres el mundo.

8. No pases el tiempo con alguien que no esté dispuesto a pasarlo contigo.

9. Quizá Dios quiera que conozcas mucha gente equivocada antes de que conozcas a la persona adecuada, para que cuando al fin la conozcas sepas estar agradecido.

10. No llores porque ya se terminó, sonríe porque sucedió.

11. Siempre habrá gente que te lastime, así que lo que tienes que hacer es seguir confiando y sólo ser más cuidadoso en quien confías dos veces.

12. Conviértete en una mejor persona y asegúrate de saber quien eres antes de conocer a alguien más y esperar que esa persona sepa quien eres.

13. No te esfuerces tanto, las mejores cosas suceden cuando menos te las esperas.

(Gabriel García Márquez)

lunes, diciembre 25, 2006

• Nos ha nacido un Salvador

Nos ha nacido un Salvador

No permitas jamás que algo te lastime o te duela. Recuerda que hay alguien, con el pañuelo en la mano dispuesto a consolarte y aliviarte y a darte su amor.

Nos ha nacido un Salvador

Piensa a cuántos les gustaría que tú les regalaras una sonrisa. Piensa cuántos esperarían que tú les estrecharas las manos con ternura. Cuántos esperarían una palabra de cariño de tus labios pues quizás estén más solos que tú.

Si tienes familia, estréchalos contra tu corazón, apriétalos fuerte. Perdona todo, dale paz a tu corazón y disfruta del instante...

La vida es tan corta, no hay tiempo que perder. Regálales tu amor y agradece a Dios por tenerlos junto a tí.

Pues nos ha nacido un Salvador

Cuando el insomnio te haga dar vueltas desesperadamente en la cama, recuerda que hay alguien que puede sembrar sueños de paz en tu alma.

Cuando tu cruz te pese recuerda que alguien ya la llevó por tí.

Cuando te sientas humillado y burlado, recuerda alguien ya lo sufrió por tí.

Levanta tu cabeza mira hacia el cielo, mira la belleza de ese manto de estrellas y siente la ternura de ese Dios que se hizo Niño para habitar en tu corazón, para que vuelvas a nacer en esta Noche, con una mirada distinta... llena de ternura... con un corazón distinto,lleno de amor, con el alma llena de regocijo y cubierta de esplendor pues esta noche...

¡¡Nos ha nacido un Salvador!!

domingo, diciembre 24, 2006

• ¿Qué es la Navidad?


Si tienes tristeza, ¡alégrate! La Navidad es GOZO.
Si tienes enemigos, ¡Reconcíliate! La Navidad es PAZ.
Si tienes amigos, ¡Búscalos! La Navidad es ENCUENTRO
Si tienes pobres a tu lado, ¡Ayúdalos!
La Navidad es DON
Si tienes orgullosa soberbia, ¡Sepúltala!
La Navidad es HUMILDAD
Si tienes deudas, ¡Págalas! La Navidad es JUSTICIA
Si tienes maldad y pecado, ¡Arrepiéntete y cambia! La Navidad es CONVERSIÓN Y GRACIA
Si tienes tinieblas, ¡Enciende tu farol! La Navidad es LUZ
Si tienes errores, ¡Reflexiona! La Navidad es VERDAD
Si tienes resentimientos, ¡Olvídalos! La Navidad es AMOR.

sábado, diciembre 23, 2006

• La esencia del ser


Sabrás del dolor y de la pena de estar con muchos, pero vacío.

Sabrás de la soledad de la noche y de la longitud de los días.

Sabrás de la espera sin paz y de aguardar con miedo.

Sabrás de la soberbia de aquellos que detentan el poder y someten sin compasión.

Sabrás de la deserción de los tuyos y de la impotencia del adiós.

Sabrás que ya es tarde y casi siempre imposible.

Sabrás que eres tú el que siempre da y sientes que pocas veces te toca recibir.

Sabrás que a menudo piensas distinto y tal vez no te entiendan.

Pero sabrás también:

Que el dolor redime. Que la soledad cura. Que la fe agranda. Que la esperanza sostiene. Que la humildad ennoblece Que la perseverancia templa Que el olvido mitiga. Que el perdón fortalece. Que el recuerdo acompaña. Que la razón guía, Que el Amor dignifica...

Porque lo único que verdaderamente vale es aquello que está dentro de ti, y por encima de todo está Dios, sólo tienes que descubrirlo y así hallarás la verdadera Paz."

(Juan XXIII)

jueves, diciembre 21, 2006

• Reserva tiempo

Reserva tiempo para REÍR, es ésta la música del alma.
Reserva tiempo para LEER, es ésta la base de la sabiduría.
Reserva tiempo para PENSAR, es ésta la fuente del poder.
Reserva tiempo para TRABAJAR, es éste el precio del éxito.
Reserva tiempo para DIVERTIRTE, es éste el secreto de la juventud eterna.
Reserva tiempo para SER AMIGO, es éste el camino de la felicidad.
Reserva tiempo para SOÑAR, es éste el medio de encontrar tus objetivos.
Reserva tiempo para AMAR Y SER AMADO, es éste el privilegio de los hijos de Dios.
Reserva tiempo para SER ÚTIL A LOS OTROS, esta vida es demasiado corta para que seamos egoístas.

Nosotros no perdemos tiempo en la vida; lo que se pierde es la vida, al perder el tiempo.

miércoles, diciembre 20, 2006

• Encontrando a Jesús

Ruth fue a su buzón de correo y sólo había una carta. La tomó y la miró antes de abrirla, y notó que nombre y dirección le correspondían. Ella leyó:

Querida Ruth: "Voy a estar en tu barrio el sábado en la tarde y quisiera verte. Te quiere siempre, Jesús"

Sus manos temblaban mientras colocaba la carta en la mesa. ¿Por qué Dios querrá visitarme si no soy nadie especial? También recordó que no-tenia nada que ofrecerle. Pensando en eso, ella recordó su alacena vacía.

"Oh, no tengo nada que ofrecerle, Tengo que ir al supermercado y comprar algo para la cena"

Ella tomó su cartera que contenía $5.00 "Bueno, puedo comprar pan y embutidos por lo menos". Se puso el abrigo y corrió a la puerta.

Compró un molde de pan francés, media libra de jamón de pavo y un cartón de leche, lo que la dejó con tan solo doce centavos hasta el lunes. Se sentía bien a medida que se acercaba a su casa con su humilde compra bajo el brazo.

"Señorita, por favor, ¿puede ayudarnos?"

Ruth había estado tan sumergida en sus planes para la cena que no había notado dos figuras acurrucadas en la acera. Un hombre y una mujer, ambos vestidos de andrajos.

"Mire señorita, no tengo trabajo y mi esposa y yo hemos estado viviendo en las calles, nos estamos congelando y tenemos mucha hambre y si usted nos pudiera ayudar se lo agradeceríamos mucho".

Ruth los miró. Ellos estaban sucios y mal olientes y pensó que si ellos en verdad quisieran trabajan ya habrían conseguido algo.

"Señor, me gustaría ayudarlos, pero soy pobre también. Todo lo que tengo es un poco de pan y jamón, voy a tener un invitado especial a cenar esta noche y pensaba darle esto de comer."

"Esta bien, comprendo. Gracias de todas maneras.

El hombre puso su brazo sobre los hombros de la mujer y se fueron rumbo al callejón. Ella los miraba alejarse y sintió mucho dolor en su corazón.

"Señor espere". La pareja se detuvo, mientras ella corría hasta ellos. "Por que no toman esta comida, puedo servirle otra cosa a mi invitado" dijo ella mientras le entregaba la bolsa del supermercado.

"Gracias. Muchas gracias señorita "Sí, Gracias" le dijo la mujer, y Ruth pudo ver que estaba temblando de frío.

"Sabe, tengo otro abrigo en casa, tome éste", le dijo mientras se lo ponía sobre los hombros. Ella regresó a casa sonriendo y sin su abrigo ni comida que ofrecer a su invitado.

Se estaba desanimando a medida que se acercaba a la puerta de su casa, pensando que no tenia nada que ofrecer al Señor. Cuando metió la llave en la cerradura notó otro sobre en su buzón.

"¡Qué raro! Usualmente, el cartero no viene dos veces el mismo día". Ella tomó el sobre y lo abrió:

"Querida Ruth: Fue muy agradable verte de nuevo. Gracias por la comida y gracias también por el hermoso abrigo. Te quiere siempre, Jesús."

Yo sé que a veces es difícil encontrar a Dios en las pequeñas cosas que nos rodean, incluso en las personas que a veces nos son desagradables, pero es precisamente ALLÍ donde ÉL quiere que le encontremos: en cada pequeña y hermosa cosa que está hecha para nosotros.

martes, diciembre 19, 2006

• Regalo de Navidad

Si quieres hacer realmente felices a tus hijos en esta Navidad, prepárate para ser su regalo

Envuélvete en el sedoso celofán de la ternura y permite que te ajen con sus manecitas afanosas, que insistentes reclaman el cariño de tu abrazo...

Además de las cosas que tradicionalmente les regalas, colócate tu mismo en el pino fragante y multiesplendente como regalo insospechado, para que asombrados te descubran como su propiedad...

Pon un moño colorido sobre tu corazón y permite que lo desenreden, para que fascinados descubran sus fibras más hondas...

Coloca cascabeles sobre tus mejillas para que conozcan la música de tu alma que muchas veces ignoran...

Pon en oferta tu tiempo, como si la misma eternidad dependiera de la demanda que de él hagan tus hijos...

Sé cada adorno que colocas en tu casa, y permite que te disfruten, en vez de admirarte.

Conviértete en su juego más codiciado, para que los acompañes siempre, en el sofisticado videojuego con el que se divierten, en el CD que anhelan les cante al oído y en el muñeco que estrechan contra su tierno corazón...

Sé el asombro y la sorpresa que hagan brillar sus ojos, la ronda infantil que feliz compartas y no sólo observes orgulloso, el festival que recuerden juntos cuando un día ellos sean padres también y la sonrisa que, por haberles brindado, les ayudará a crecer...

Transfórmate en el beso que añoran, en la caricia con la que sueñan, la seguridad en la que confían, porque, lo sabes bien, tu donación es su capacidad futura de dar...

...y quizá cansado y maltrecho de tanto ser envuelto y desenvuelto, usado, apretado y amado, podrás descubrir en el alucinado rostro de su regocijo por tenerte, que el mejor regalo de Navidad que recibieron tus hijos...

...Fuiste tú

(Rubén Núñez de Cáceres, de su libro "Para aprender la vida")

domingo, diciembre 17, 2006

• Sentir la Navidad

Nochebuena, dos ángeles volaban sobre una enorme y bulliciosa ciudad europea. El ángel Pablo estaba dando una lección a su aprendiz de ángel Juanillo. Ellos habían decidido bajar a la Tierra y aprender algo más sobre el "Comportamiento Humano", una de las asignaturas más difíciles de la carrera de Ángel.

-'¡Oh, Pablo!. ¿Ves? La gente parece que está celebrando la Navidad. ¿No es maravilloso?'- exclamó el pequeño Juan.

- 'Lo veo. Sin embargo, eso no es tan maravilloso. Deberías observar más detenidamente'- contestó el ángel mayor.

-'No lo entiendo. Mira esas calles tan decoradas, llenas de luces de colores por todas partes, la gente viste trajes elegantísimos, casi todas las casas tienen decoraciones navideñas...'

-'No confíes en tus ojos, mi pequeño aprendiz. No es oro todo lo que reluce. Prueba a cerrar los ojos y dime, ¿qué ves?'.

-'¡Navidad!, ¡puedo saborearla!. Hay dulces por todas partes: mazapanes, tartas, champán,... Ellos deben estar celebrando algo. Estas cosas no las hacen todos los días'.

-'No, Juanillo. Eso no quiere decir que estén celebrando la Navidad. Ellos podrían estar disfrutando otro tipo de festejos. ¿De verás crees que están celebrando el nacimiento de Jesús?'.

-'No lo sé. Es muy difícil apreciarlo con mis ojos cerrados. Sólo puedo sentir que los hogares están calientes y las calles frías. Trataré de tocar algo. - entonces, se acercó a una casa y empezó a toquetearlo todo (los ángeles no pueden ser vistos). - '¡Oh!' - continuó diciendo Juanillo- 'hay cantidad de regalos y puedo palpar abrigos de piel en los percheros. ¡Ah!, y también puedo oír cánticos... ¡son villancicos! y la gente se está riendo un montón. Parecen felices. No hay duda, es Navidad'.

Después de un momento, Pablo dijo: -'No, mi pequeño ángel. Esto no es suficiente. Ponte estos tapones en los oídos. ¿Qué sientes?'.

'Humos...'- Juanillo añadió - 'Puedo oler el humo de cientos de tubos de escape de la gente que debe estar utilizando el coche. Ellos podrían estar yendo a ver a sus familiares para pasar una noche agradable. Huele, huele esas fragancias y caros perfumes. Debes coincidir conmigo en que todo prueba que la de hoy es una noche muy especial'.

Pablo asintió. - 'Sí, tienes razón. Es una noche especial. No obstante, has pasado desapercibido por el sentimiento más importante que puede demostrarnos si realmente estamos en Navidad o no. Debes utilizar tu sexto sentido. Por favor, contén tu respiración y siente...'

Juanillo hizo una pausa, tomó un profundo respiro y entonces, dejó de respirar. Sintió diferentes sensaciones repartidas por el mundo. Entonces dijo: - '¡Oh, sí!, verdaderamente estamos en Navidad... pero sólo en algunos corazones de la Tierra. Algunos están llenos de Amor, Justicia y Paz, mientras que otros están vacíos'.

Pablo señaló: -'Lo conseguiste. Encontraste la respuesta'.

sábado, diciembre 16, 2006

• A eso...


A eso de caer y volver a levantarte, de fracasar y volver a comenzar, de seguir un camino y tener que torcerlo, de encontrar el dolor y tener que afrontarlo.
A eso..., no le llames adversidad, llámale
SABIDURÍA

A eso de sentir la mano de Dios y saberte impotente, de fijarte una meta y tener que seguir otra, de huir de una prueba y tener que encararla, de planear un vuelo y tener que recortarlo, de aspirar y no poder, de querer y no saber, de avanzar y no llegar.
A eso..., no le llames castigo, llámale
ENSEÑANZA

A eso de pasar juntos días radiantes, días felices y días tristes, días de soledad y días de compañía.
A eso..., no le llames rutina, llámale
EXPERIENCIA

A eso, de que tus ojos miren y tus oídos oigan, y tu cerebro funcione y tus manos trabajen, y tu alma irradie, y tu sensibilidad sienta, y tu corazón ame...
A eso..., no le llames poder humano, llámale
MILAGRO DIVINO

A eso, de que tus ojos estén leyendo este mensaje y que tengas el tiempo para disfrutarlo, que escuches esa melodía y tengas esa sensación de cariño...
A eso..., no le llames casualidad, llámale
AMISTAD

jueves, diciembre 14, 2006

• ¡Vivo!

SONRIO

No pierdo la sonrisa...
• aunque la vida me golpée
• aunque no todos los amaneceres sean hermosos
• aunque se me cierren todas las puertas...

SUEÑO

No dejo de soñar...
• porque soñar no cuesta nada
• porque quizás pueda hacerse realidad
• porque me desafío a alcanzar ese sueño
• porque soñar es vivir.

LLORO

Lloro...
• porque llorar alivia mi corazón
• porque mi angusrtia decrece... aunque sea un poquito.
• porque cada lágrima tiene el própósito de mejorar mi existencia.

AMO

Yo amo...
• porque prefiero amar y sufrir, que sufrir por no haber amado.
• porque es hemoso estar enamorado.
• porque si amo, tal vez reciba amor...
• porque nadie puede vivir sin sentirse amado.

SUEÑO... SONRÍO... LLORO... AMO...

¡¡¡VIVO!!!

martes, diciembre 12, 2006

• El avión de la vida


El hombre observó al niño solo en la sala espera del aeropuerto aguardando su vuelo. Cuando el embarque comenzó, el niño fue colocado al frente de la fila, para entrar
y encontrar su asiento antes que los adultos.

Al entrar al avión, el hombre vio que el niño estaba sentado al lado de su asiento. El niño fue cortés cuando conversó con él y, enseguida, comenzó a pasar el tiempo pintando un libro.

No demostraba ansiedad o preocupación con el vuelo mientras las preparaciones para el despegue estaban siendo hechas. Durante el vuelo, el avión entró en una tempestad muy fuerte, lo que lo hizo balancearse como una pluma al viento.

La turbulencia y las sacudidas bruscas asustaron a algunos pasajeros. Pero el niño parecía encarar todo con la mayor naturalidad. Una de las pasajeras, sentada del otro lado del corredor, estaba preocupada con todo aquello y preguntó al niño
- No tienes miedo?
- No señora, no tengo miedo, respondió él, levantando los ojos rápidamente de su libro de pintar. - ¡Mi padre es el piloto!

Existen situaciones en nuestra vida que recuerdan un avión pasando por una fuerte tempestad. Por más que intentemos, no conseguimos sentirnos en tierra firme. Tenemos la sensación de que estamos colgados del aire sin nada para sostenernos, para asegurarnos, en que apoyarnos, y que nos sirva de socorro.

En estas horas debemos recordar, con serenidad y confianza, que: nuestro “Padre” es el piloto y que por muchos que sean nuestros problemas y dificultades, Dios nos ama y nos cuida.

domingo, diciembre 10, 2006

• Sonata Claro de Luna

¿Quién de nosotros no tuvo un momento de extremo dolor?
¿Quién nunca sintió, en algún momento de la vida, ganas de desistir?
¿Quién todavía no se sintió solo, extremadamente solo, y tuvo la sensación de haber perdido la dirección de la esperanza?

Ni las personas famosas, ricas, importantes, están libres de tener sus momentos de soledad y de profunda amargura...

Fue lo que le ocurrió a uno de los reconocidos compositores de todos los tiempos, llamado Ludwig Van Beethoven, que nació en 1770, en Bonn, Alemania, y murió en 1827, en Viena, Austria.

Beethoven vivía uno de esos días tristes, sin brillo y sin luz. Estaba muy abatido por el fallecimento de un príncipe de Alemania, que era como un padre para él.

El joven compositor sufría de una gran carencia afectiva. Su padre era alcohólico y lo agredía fisicamente. Falleció en la calle, por esa causa. Su madre murió muy joven. Su hermano biológico nunca lo ayudó en nada y, súmese a todo esto, el agravamiento de su enfermedad. Síntomas de sordera comenzaban a perturbarlo, al punto de dejarlo nervioso e irritado.

Beethoven solamente podía oír usando una especie de trombón acústico en el oído. El llevaba siempre consigo un papel o un cuaderno, para que las personas escribiesen sus ideas y así poderse comunicar, pero no todas tenían paciencia para eso, ni para leer sus labios. Notando que nadie entendía, ni lo ayudaba, Bethoven se retrajo y se aisló. Por eso ganó la fama de misántropo.

Fue por todas estas razones, que el compositor cayó en una profunda depresión. Llegó a escribir un testamento, diciendo que se iba a suicidar. Pero como ningún hijo de Dios está olvidado, llegó la ayuda espiritual, a través de una muchacha ciega, que vivía en la misma modesta pensión donde Beethoven se había mudado, y que le dijo casi gritando:

“Yo daría todo por poder ver una noche de luna”

Al oírla, Beethoven se emociona hasta las lágrimas. Al fin y al cabo , él podia ver! El podía poner su arte en sus composiciones. Las ganas de vivir se le renovaron y entonces compuso una de las piezas más hermosas de la humanidad: “Sonata Claro de Luna”.

En su tema, la melodía imita los pasos lentos de algunas personas, posiblemente, los suyos o los de otros, que llevaban el cajón mortuorio del príncipe, su protector. Mirando al cielo plateado por la luna, y recordando a la muchacha ciega, como al preguntarse el por qué de la muerte de un mecenas tan querido, él se deja sumergir en un momento de profunda meditación transcendental.

Algunos estudiosos de música dicen que las tres notas que se repiten, insistentemente, en el tema principal del primer movimento de la Sonata, son las tres sílabas de la palabra “why”? u otra palabra sinónima, en alemán.

“Años después de haber superado el sufrimiento, llegaría el incomparable Himno a la Alegría, la novena sinfonia, que corona la misión de este compositor, ya totalmente sordo. El Himno a la Alegría expresa su gratitud a la vida y a Dios, por no haberse suicidado.

Todo gracias a aquella muchacha ciega, que le inspiró el deseo de traducir, en notas musicales, una noche de luna. Usando su sensibilidad, Beethoven retrató, a través de la melodía, la belleza de una noche bañada por la claridad de la luna, para alguien que no podía ver con los ojos físicos.

sábado, diciembre 09, 2006

• Regalos Navideños

Regalos que no cuestan un centavo, pero que valen millones

El regalo de Escuchar
Pero realmente escuchar, sin interrumpir, bostezar, o criticar. Sólo escuchar.

El regalo del Cariño
Ser generoso con besos, abrazos, palmadas en la espalda y apretones de manos. Estas pequeñas acciones demuestran el cariño por tu familia y amigos.

El regalo de la Sonrisa
Llena tu vida de imágenes con sonrisas, dibujos y caricaturas, y tu regalo dirá "me gusta reír contigo".

El regalo de una Nota escrita
Esto puede ser un simple "gracias por ayudarme". Un detalle como este puede ser recordado de por vida, y tal vez cambiarla.

El regalo del Reconocimiento
Un simple pero sincero "te ves genial de rojo", "has hecho un gran trabajo" o "fue una estupenda comida" puede hacer especial un día.

El regalo del Favor
Todos los días procura hacer un favor.

El regalo de la Soledad
Hay días que no hay nada mejor que estar solo. Sé sensible a aquellos días y da este regalo a ti mismo o pídelo a los demás.

El regalo de la disposición a la Gratitud
La forma más fácil de hacer sentir bien a la gente es decirle cosas que no son difíciles de decir como "Hola" y "Muchas Gracias".

miércoles, diciembre 06, 2006

• Sigue tocando...

Deseando dar ánimo a su joven hijo para que progresara en el piano, una madre llevó a su pequeño a un concierto de Paderewski.

Después de sentarse, la madre vio a una amiga en la platea y fue a saludarla. El pequeño, cansado de esperar, se levantó y comenzó a recorrer el lugar hasta que llegó a una puerta donde estaba escrito "Prohibida la entrada".

Cuando las luces se apagaron y el concierto estaba a punto de empezar, la madre regresó a su lugar y descubrió que su hijo no estaba allí.

De repente, las cortinas se abrieron y las luces cayeron sobre un impresionante piano Steinway en el centro del escenario.

Horrorizada, la madre vio a su hijo sentado al teclado inocentemente, tocando las notas de... "Mambrú se fue a la guerra".

En aquel momento, el gran maestro de piano hizo su entrada, rápidamente fue al piano y susurró al oído del niño: "No pares, continúa tocando".

Entonces apoyado, Paderewski extendió su mano izquierda y empezó a llenar la parte del bajo. Luego, puso su mano derecha alrededor del niño y agregó un bello arreglo de melodía.

Juntos, el viejo maestro y el joven aprendiz transformaron una situación embarazosa en una situación maravillosamente creativa. El público estaba emocionado.

Así son las cosas cuando uno está con Dios. Lo que podemos conseguir por cuenta propia hacemos lo mejor posible y los resultados no son exactamente como una música graciosamente fluida. Pero, con las manos del Maestro, las obras de nuestras vidas pueden ser verdaderamente lindas.

La próxima vez que te decidas a realizar grandes hechos, escucha atentamente... Podrás oír la voz del Maestro susurrando en tu oído: "No pares, continúa tocando". Siente sus brazos amorosos a tu alrededor. Siente que sus fuertes manos están tocando el concierto de tu vida.

Recuerda:

Dios no llama a aquellos que son capacitados.
Él capacita a aquellos que son llamados.

El que alguien toque mi vida es un privilegio.
Tocar la vida de alguien es un honor.
Pero, ayudar a que otros toquen sus propias vidas es un placer indescriptible.

domingo, diciembre 03, 2006

• ¿Quién es Jesucristo?


Para el Artista: es la Belleza

Para el Arquitecto: es la Piedra Angular

Para el Hambriento: es el Pan de Vida

Para el Sediento: es Agua Viva

Para el Banquero: es el Tesoro Escondido

Para el Pobre: es el Buen Pastor, porque nada le falta

Para el Constructor: es el Cimiento adecuado

Para el Carpintero: es la Puerta

Para el Enfermo: es el Gran Médico

Para el Pedagogo: es el Gran Maestro

Para el Campesino: es el Sembrador y el Dueño de la Cosecha

Para el Florista: es la Rosa de Sarón

Para el Geólogo: es la Roca Eterna

Para el Horticultor: es la Vid Verdadera

Para el Juez: es el Juez Justo

Para el Músico: es la más Dulce Melodía

Para el Jurado: es el Testigo Fiel y Verdadero

Para el Joyero: es la Piedra de Gran Precio

Para el Abogado: es el Consejero de la ley y el Intercesor

Para el Periodista: es la Buena Noticia

Para el Oculista: es la Luz del día

Para el Filántropo: es el Don Inefable

Para el Filósofo: es la Sabiduría de Dios

Para el Predicador: es la Palabra Inspirada

Para el Escultor: es la Piedra Viva

Para el Siervo: es el Buen Pastor

Para el Estadista: es el Deseado de todas las Naciones

Para el Estudiante: es la Verdad Encarnada

Para el Ideólogo: es el Autor y Consumador de la Fe

Para el Trabajador: es el Dador del Descanso

Para el Derrotado: es la Restauración

Para el Pecador: es el Hijo de Dios que quita el pecado del mundo.

Y Para tí... ¿Quién es Jesucristo?

sábado, diciembre 02, 2006

• Perder para ganar


Perdí... un juguete que me acompañó en la infancia
... pero gané el recuerdo del amor de quien me hizo el regalo.

Perdí... mis privilegios de niño,
... pero gané la oportunidad de crecer y vivir.

Perdí... a mucha gente que quise y que amo todavía,
... pero gané el tesoro de sus vidas.

Perdí... momentos únicos en mi vida porque lloraba en vez de sonreír, buscando la atención de los demás,
... pero gané al descubrir que es sembrando amor como se cosecha amor.

Perdí... el hablar acerca de lo que sentía,
... pero gané al comprender que el amor muchas veces nace en silencio y crece junto a él.

Perdí... pero junto a ese perder,
... hoy intento descubrir el valor de ganar, porque siempre es posible luchar por lo que amamos, a ejemplo del Señor Jesús que perdió su propia vida para ganar nuestras vidas.

viernes, diciembre 01, 2006

• Marina, la ostra

Todas las circunstancias de la vida pueden sufrir transformaciones y nosotros con la ayuda de Dios, tendremos en nuestras manos la fuerza de poder realizarlas. Un dolor, un amor, una tristeza o una alegría se pueden convertir en algo maravilloso. Si no lo creen lean la historia de Marina...

Marina, como todas las ostras, se posó en el fondo del mar aferrada a una roca, pensó que iba a ser como todas las demás ostras, abriría sus valvas, dejaría que pasara el agua y cuando algo importante entrara en ella la cerraría, lo desintegraría para luego asimilarlo, pasaría su vida en esa forma.

Pero Dios quería que fuera valiosa. Un día, que estaba con las valvas abiertas una tormenta en el fondo del mar, de esas que no se notan en la superficie, arrastra dentro de Marina un granito de arena con muchas puntas; Marina lo trató de desintegrar, pero fue imposible, se lastimó mucho por dentro, pero no pudo asimilarlo, lo trató de escupir pero tampoco pudo, así empezó la verdadera y profunda historia de Marina.

No podía asimilar ni sacar ese cuerpo extraño que había entrado en su vida, intentó olvidarlo pero no pudo, las cosas de la vida no se pueden olvidar, ni escupir ni decir que no existen más.

La pobre Marina no podía olvidar esa realidad dolorosa; nosotros diríamos que lo único que podría hacer es empezar una lucha sorda, una lucha embroncada contra esa realidad generando pus que se iría agrandando y un día explotaría envenenando su vida y la de todos los que la rodeaban.

Pero, en lugar de eso Marina tenía otra capacidad por instinto: la de producir sólido, esa capacidad la utilizan las ostras para construir el caparazón, lisito por dentro y áspero por fuera, agresivo, hiriente, como las personas; lisito para su propia piel amoldado a sus formas, rugoso para el que se arrime.

Pero una ostra cuando es valiosa suspende la construcción de su caparazón y se vuelca a ese granito de arena que no puede digerir, ni escupir, su capacidad de bello y lindo lo dedica a rodear ese granito que la está hiriendo y fabrica una perla con lo mejor de sí misma, curiosamente pone toda su capacidad de hacer caparazón en fabricar una perla, que será proporcional al dolor que le provoque y a la intensidad de la lucha.

Las demás ostras ven suspender la construcción del caparazón, pasa desapercibido el crecimiento interior, suspende su capacidad de defensa pero crece por dentro. Pasaron los años, Marina murió.

Tiempo después bajaron con canastos a recoger las ostras, en un día de sol espléndido las llevaron a la superficie, las colocaron sobre el barco y los marineros las empezaron a abrir, muchas estaban vacías otras con rastros de algo que se estaba formando, otras con pequeñas perlas.

Cuando la abrieron a Marina, una gran perla del tamaño de una cereza rodó por la cubierta y al contacto con el sol erizó en colores, en una belleza de forma y color, que los marineros quedaron extasiados.