sábado, septiembre 20, 2008

• Proverbios chinos


* Cuando un hombre está loco por una mujer ella es la única que le puede curar la locura.

* Ser hombre es fácil, ser un hombre es difícil.

* El que hace una pregunta parece tonto por cinco minutos, el que no la hace es tonto toda su vida.

* No temas ser lento, solamente teme estar parado.

* La puerta mejor cerrada es aquella que podemos dejar abierta.

* Para ser inteligente toda la vida es necesario ser estúpido un instante.

* El que hace el burro no debe extrañarse que los demás se les monten encima.

* No des un paso adelante pero nunca te quedes atrás.

* Por más aguda que sea la vista jamás podremos vernos la espalda.

* Más valen las críticas de uno solo que las aprobaciones de miles.

* El agua vertida es difícil de recuperar.

* No es necesario elevar la voz cuando se tiene la razón.

* Es más sencillo desplazar un río que cambiarle su carácter.

* Si no quieres que se sepa, lo mejor es que no lo hagas.

* Un método fijo no es un método.

* El amigo es un camino, el enemigo es un muro.

viernes, septiembre 05, 2008

• No dejes que te pinchen tus globos


Hay dos clases de personas: las que sueñan, ríen, creen en su potencialidad, saben que pueden cambiar las cosas con amor, están seguros de poder tenerlo todo en la vida: una pareja estable que te ame, un empleo que te llene y que sigas surgiendo, tener una vida llena de felicidad y alegrías (claro habrán momentos de dolor y soledad, pero la vida vale la pena vivirla y poder realizar tus sueños).
Hay otra clase de gente a la que le gusta pincharle los globos a los demás. Son las que creen que todo está en el destino, que nada se puede cambiar, que no creen que los sueños se hagan realidad, no les gusta ver que otros rían, sueñen, sonrían y crean en la felicidad.
Estas personas son expertas en pinchar globos. Son las que miran con desdén a los que sueñan, son alegres, creen en la amistad y el amor. Son los que oirás decir: si, pero nada es perfecto, no puedes tener todo lo que quieres, los sueños son solo eso, sueños de gente crédula.
Yo he conocido esa clase de gente: pincha sueños. Pero puedo asegurarte que tu vida puede ser lo que quieres.
En mi vida siempre ha habido magia, y en tu vida también puede haber magia. Sólo hay que conectarse con el amor y la abundancia.
Sueña, sueña mucho y en grande. Pon tu corazón, tu alma y tus ganas en realizar tu sueño, y comienza a actuar en la dirección que te proporcione lo que deseas.
· Si quieres a tu lado una pareja sana emocionalmente, que te ame y te sientas plena con tu pareja, comienza a cambiar tus parámetros mentales. Comienza a amarte, darte cariño, borrar de tu mente lo negativo que piensas de los hombres o de las mujeres. Limpia tu corazón y tu alma, perdona.
· Si quieres un empleo maravilloso, comienza a pedirlo todos los días, mírate trabajando en ese empleo, y pidele al universo, concientiza lo que deseas y se hará realidad. Claro que tienes que prepararte a nivel profesional, pero tendrás la mejor ayuda: el universo conspirando para hacer tu sueño realidad.
· Cualquier cosa que desees, pidelo desde el corazón al universo, a Dios, y espera confiada. Si lo que pides es bueno para ti se te dará, si no es bueno se te dará algo mejor.
Ábrete a recibir, abre tus brazos y dí: Me abro a recibir amor en mi vida. Me abro a recibir abundancia. Me abro a recibir paz. Me abro a recibir…
Inténtalo. Los milagros pasan a cada momento, a veces no los ves pasar porque estás ocupada preocupándote.
(Marie Rose Indjayan)

domingo, agosto 17, 2008

• La felicidad no está en la otra orilla


¿Por qué miras siempre hacia el otro lado?
¿Por qué piensas siempre que los otros... amigos, conocidos y vecinos son más dichosos?... y dices con ligereza:
"A los otros les va mucho mejor, y yo doy lo mejor de mi y no llego a nada".

La otra orilla siempre es mas bella. Yace muy lejos.
Como petrificado, miras fijamente hacia la bella claridad. Jamás tuviste en cuenta que también los de la otra orilla te observan y piensan que posees mucha más felicidad, pues ellos sólo ven tu parte agradable. Tus pequeñas y grandes preocupaciones no las conocen.

Vivir feliz es un arte, para ello conviene sentirse satisfecho...
"La felicidad no está en la otra orilla, está en ti".

(Phil Bosmans)

miércoles, agosto 06, 2008

• Aliento cotidiano


La vida es una larga escalera que a veces con tropiezos, debemos subir. Pero siempre hay descansos para meditar, para evaluar lo alcanzado y tomar aliento, para subir el siguiente escalón.
Nada se obtiene de la noche a la mañana, todo se construye día a día, no se trata de realizar esfuerzos gigantes. Con la ayuda del Todopoderoso, con empeño y pequeñas disciplinas cotidianas, podemos llegar tan lejos como deseamos.
Ante todo debemos mirar hacia adelante sin prevenciones. De cada error debemos sacar una enseñanza. Lo mejor es poner la frente en alto para dejar atrás la adversidad y con optimismo mirar hacia el futuro. Debemos valorar y agradecer a Dios tantas cosas valiosas que tenemos, no tanto en lo material, pues puede ser pasajero, más importante son nuestros valores espirituales, nuestras almas generosas, la familia que conformamos y nuestros cinco sentidos para poder trabajar.
Miremos pues, cuántos caminos nos quedan por recorrer y cuántas metas tenemos aún por alcanzar.

(Autor desconocido)

sábado, agosto 02, 2008

• Cuando los ángeles lloran


- Yo creía que las personas eran seres especiales enviados por Dios a la tierra para amarse y crecer juntos.
- Creía que el amor era una moneda corriente de gran valor en el mundo y todos ganaban lo suficiente como para dejar de ser egoístas y ahorraban sonrisas para invertirlas en los amigos y en sus almas.
- Creía que las personas habían hecho un monumento en cada ciudad como una obra compartida, un recuerdo para los hijos y no como símbolo del orgullo y vanidad.
- Que la electricidad era producida por ríos y vientos para beneficio de todos sus hermanos.
- Creía que los niños eran dones preciosos de la tierra y que todos los amaban porque eran la promesa de un mundo mejor, nunca pensé que había gente que los abandonara o no los quería. Pensaba que todos los días había alguien dispuesto a hacerlos felices.
- Yo miraba el mundo desde las nubes y corría entre las estrellas, loco de contento tratando de hacer feliz a alguien. Amaba tanto a las personas que siempre buscaba la forma de ayudarlos en sus pedidos.
- Creía que el mundo era un hermoso globo floreciendo en el espacio, lleno de cosas buenas y maravillosas. No me imaginé que había seres con pensamientos tan egoístas, tan insolentes y desagradecidos, y aprendí bien qué es eso... tonto de mi... no lo había visto antes.
- Cuando llegue a estos sitios quise reír, pero un golpe me hizo llorar. Así me recibió el mundo, tan solo el abrazo de mi madre calmo el dolor. Crecí en esta tierra, respirando este aire y alimentándome de lo que ella da. Aprendí a amar a los árboles, que tienen tantas historias para contar, a las plantas que crecen por todos lados y tienen tan buenos sentimientos. Aprendí a amar a los animales que tienen una conciencia un poco mas limitada que los seres humanos, pero sus sentimientos son tan plenos... tan simples.
- Aprendí que existe la envidia, el egoísmo, la guerra... el racismo que es una odiosa forma de insultar a la Creación de Dios. Aprendí como se denigran las personas y buscan su propia destrucción por un interés transitorio, más ellos piensan que son tesoros eternos, tratan de lograr sus objetivos sin importarles nada acerca de otros seres que viven en inferioridad de condiciones y muchas veces esas personas no tienen qué comer.
- Aprendí lo que es el orgullo, la maldad, la insolencia, la avaricia, el desprecio, la burla, la marginación, la mentira, la violencia, la degradación, los tormentos internos, el egoísmo, la soberbia, la hipocresía y... el olvido...
- Aprendí tantas cosas feas, tantas cosas que yo no había visto desde allí... aprendí a cada paso viviendo cada una de esas cosas, sintiendo en mi piel correr el ácido de la pobreza humana, llorando, cayéndome y volviéndome a levantar. Respirando profundo, mirando el cielo azul de todos los tiempos, viví. Viví a cada momento un trozo de la historia, buscando calmar el ánimo y mejorando mis días, siempre tratando de encontrar una explicación en ojos de cristal... de las personas que veo a diario y sin embargo no asumen su rol en el divino porvenir, no se dan cuenta de su importancia en el relato de la vida, entonces sufren, pelean, reclaman, gritan, y piensan que a nadie les importan, porque los otros también están haciendo lo mismo.
- Cada uno trae a este mundo una misión que cumplir. Hay algunas misiones que son familiares y te enseñan a caminar, otras, te enseñan a volar, hay quien viene para educar, otros para tan solo amar, hay tantas misiones como seres humanos existen, son tantas las cosas maravillosas que cada uno debe descubrir... pero cuesta aprender y "ver" lo que los ojos del alma ven.
- En cada pedacito de tiempo lloramos un poco por muchas cosas difíciles y nos sentimos impotentes ante la crueldad, pero la misión debe continuar, con mucho peso sobre los hombros, debemos seguir, tal vez en el camino encontremos la luz de las estrellas que brillan recordándonos de donde venimos.
- Yo traje a este mundo una misión... abrir una puerta, una puerta al infinito para que tus ojos vean la maravilla del poder del Ser y que dejen atrás lo que fue, lo que no estuvo bien. Me ha costado grandes aflicciones caminar entre santos y burlones, y después de todo he decidido llegar a tu corazón sencillo, ese que tantas veces vi en mis sueños, ese ser luminoso que espera una respuesta llamado TU.
- Yo vine a abrir una puerta y que veas la maravilla de las estrellas y que sepas que ¡todo en el universo tiene conciencia! El universo piensa, ama y siente tal como tu. Dios no es una idea nacida de la razón por la razón y ante la necesidad de justificación. Dios es el centro mismo de todo el universo, es una conciencia tan grande, tan gigantesca que jamás podríamos atraparlo con la razón y la lógica, pues no se subordina a nuestros pensamientos, son nuestros pensamientos que están subordinados a El. Si esto no sucede, si el pensamiento no se orienta a su origen divino, es como un cometa errante que en cualquier momento desaparecerá pues su destino fue ese y nada más, tan solo ha tenido la suerte de conocer algo de la maravilla del vivir, y aún así Dios puede tomarlo con su infinito amor y volverlo una luz en el camino para guía de quienes estén en situaciones similares.Dios no te juzga porque tengas dinero, o porque quieras conseguirlo. Te juzga porque por omisión no haces nada por aquellos a los que le falta el pan, un abrigo o una palabra de amor. Porque tú no eres superior a nada en este mundo, una planta, un árbol, un río, un animal vale tanto como tú.Y tú vales tanto como tu conciencia te representa ante Dios. De acuerdo al contenido de tu conciencia será el peso y el brillo que tengas ante El.-Si en tu interior faltan muchos árboles, deben ser los que cortaste y no repusiste, si en tu interior falta palabras de agradecimiento es porque nunca has ayudado a nadie, si en tu interior falta amor, es porque nunca has amado a nadie. Todo lo que falta son como agujeros vacíos en el campo luminoso de tu ser. Y si nunca has sabido llenar esos vacíos con amor, y no se lo muestras Dios, es porque nunca te has preocupado en obtenerlo.
- Eso quiere decir que le lleves amor recogido en tu camino, agradecimientos y bondad que hayas tenido en la vida. Ese es el poder que te dignifica ante Sus ojos y no otro. Todos recogemos en el camino un poquito del poder de Dios. El lo ha dejado allí en infinitas formas. Solo es cuestión de reconocer en cada cosa su maravillosa mano y... detrás su inmenso bondad.
- Déjame saber que me he equivocado. Te prometo que no diré nada a nadie, salvo a Dios, que cuando me pregunten como es la Tierra, diré que es lo mejor. Déjame saber que todo ha sido un error, déjame ver algo hermoso e inteligente, la sabiduría acumulada por milenios que brota del corazón, déjame entender que cuando los ángeles lloran es porque han tenido un mal sueño.
- Ven, toma mi mano, dame la tuya. Vamos a realizar buenas obras, en tu casa, con tus amigos, en tu trabajo, en todos tus tiempos, déjame ver con ojos amigos que eres una buena persona. A cambio te prometo un viaje infinito, sobre millones de estrellas que adornan los cielos y entibiarán tus pies, yo te prometo un campo de amor perfumado con fragancias divinas y arrullado a tu lado dormirá tranquilo el Señor.

Tu Ángel...

sábado, julio 26, 2008

• Asamblea en la carpintería


Cuentan que en la carpintería hubo una vez una extraña asamblea. Fue una reunión de herramientas para arreglar sus diferencias.
El martillo ejerció la presidencia, pero la asamblea le notificó que tenía que renunciar. ¿La causa? ¡Hacía demasiado ruido! Y además se pasaba el tiempo golpeando. El martillo aceptó su culpa, pero pidió que también fuera expulsado el tornillo, dijo que había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo.
Ante el ataque, el tornillo aceptó también, pero a su vez pidió la expulsión de la lija. Hizo ver que era muy áspera en su trato y siempre tenía fricciones con los demás. Y la lija estuvo de acuerdo, a condición que fuera expulsado el metro que siempre se la pasaba midiendo a los demás según su medida, como si fuera el único perfecto.
En eso entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo. Utilizó el martillo, la lija, el metro y el tornillo. Finalmente la tosca madera inicial se convirtió en un bonito mueble.
Cuando la carpintería quedó nuevamente sola, la asamblea reanudó la deliberación. Fue entonces cuando tomó la palabra el serrucho, y dijo: "Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades. Eso es lo que nos hace valiosos. Así que no pensemos ya en nuestros puntos malos y concentrémonos en la utilidad de nuestros puntos buenos."
La asamblea encontró entonces que el martillo era fuerte, el tornillo unía y daba fuerza, la lija era especial para afinar y limar asperezas y observaron que el metro era preciso y exacto.
Se sintieron entonces un equipo capaz de producir muebles de calidad. Se sintieron orgullosos de sus fortalezas y de trabajar juntos.

¿Ocurre lo mismo con los seres humanos? Es fácil encontrar defectos. Cualquier tonto puede hacerlo, pero encontrar cualidades, eso es para los espíritus superiores que son capaces de inspirar todos los éxitos humanos. Cuando tratamos con sinceridad de percibir los puntos fuertes de los demás, es ahí donde florecen los mejores logros humanos.