sábado, octubre 13, 2007

• Ser mamá...


Estábamos sentados a la hora del almuerzo cuando mi hija casualmente mencionó que ella y su marido estaban pensando en "formar una familia".
Estamos haciendo una encuesta", bromeó. "¿Crees tú que debería tener un bebé?“
"Te va a cambiar la vida" dije yo, manteniendo un tono neutral.
"Ya sé" dijo ella, "no más dormir el fin de semana, no más vacaciones espontáneas", pero no era a eso a lo que yo me refería.
Miré a mi hija, tratando de decidir qué decirle.
Quería contarle que las heridas físicas de tener un bebé sanarían, pero convertirse en madre le dejaría una herida emocional tan grande que la haría para siempre vulnerable…
Quería decirle que nunca más leería el diario sin preguntar: "...y si ese hubiera sido MI hijo?"
Que cada caída de avión, cada casa que se incendia, cada accidente de tránsito la van a perseguir.
Que cuando vea una foto de un niño hambriento, se preguntará si no hay nada peor en la vida que ver a tu propio hijo morir.
Miré sus manos con manicure y su perfecto traje de dos piezas y pensé que sin importar cuan sofisticada es ella, convertirse en madre la reducirá al nivel más primitivo donde lo más importante es proteger a su crío.
Que el llamado urgente de "mamá!!!" le hará quebrar su fuente de cristal más fino sin siquiera dudarlo.
Me gustaría advertirle que sin importar cuantos años ha invertido en su carrera, serán descarrilados por la maternidad.
Podrá contratar una nana, pero algún día tendrá que ir a una importante reunión y recordará el dulce olor de su bebé.
Tendrá que endurecer su corazón para no volver corriendo a casa, sólo para asegurarse de que está bien.
Quería decirle a mi hija que las decisiones comunes de cada día ya no serán rutina.
Que la decisión de un niño de cinco años de ir al baño de varones en Mac Donald's en vez de el de mujeres será un problema gigante. Allí, en medio de las bandejas y los gritos de otros niños, los asuntos de independencia e identidad de género chocarán contra la idea de un pedófilo esperando en ese baño de varones.
Cualquier decisión que tome en la oficina, la repensará constantemente como madre.
Mirando a mi atractiva hija, le quería asegurar que eventualmente perderá los kilitos de más del embarazo, pero nunca más se sentirá igual consigo misma.
Que su vida, ahora tan importante, pasará a segundo plano una vez que su bebé haya nacido. Ahora que ella daría su vida en un momento por salvar a su bebé, también comenzará a pedir por más años de vida, no para cumplir sus sueños, sino para ver los de sus hijos cumplidos.
Quería decirle que la cicatriz de la cesárea y las estrías se convertirían en sus medallas de honor.
La relación de mi hija y su marido cambiará, pero no de la manera que ella piensa.
Ojalá ella entendiera cuánto más se puede amar a un hombre que es cuidadoso para poner talco a su bebé o que siempre tiene tiempo para jugar con él.
Quiero que sepa que se volverá a enamorar de su marido por razones que ahora encontraría muy poco románticas.
Quisiera que ella pudiera sentir el lazo que tendrá con otras mujeres que han tratado de detener guerras, acabar con los prejuicios y no manejar bajo los efectos del alcohol.
Quiero describirle a mi hija la felicidad que se siente al ver a tu hijo aprender a andar en bicicleta.
Quiero capturar para ella la risita divertida de un bebé cuando toca por primera vez el pelaje de un perrito o de un gato. Quiero traspasarle esa alegría.
La mirada interrogante de mi hija me hizo notar lágrimas en mis ojos.
“Nunca te arrepentirás", dije finalmente.
Me acerqué a ella, apreté sus manos y le deseé lo mejor, ya que había recibido el más maravilloso de los llamados...

viernes, octubre 05, 2007

• Recomenzar


Perdí un juguete que me acompañó en mi infancia... Pero gané el recuerdo del amor de quien me hizo ese regalo.
Perdí mis privilegios y fantasías de niño... Pero gané la oportunidad de crecer y vivir libremente.
Perdí a mucha gente que quise y que amo todavía... Pero gané el cariño y el ejemplo de sus vidas. Perdí momentos únicos de la vida porque lloraba en vez de sonreír... Pero descubrí que es sembrando amor, como se cosecha amor.


Yo perdí muchas veces y muchas cosas en mi vida. Pero junto a ese “perder”hoy intento el valor de “ganar“. Porque siempre es posible luchar por lo que amamos, y porque siempre hay tiempo para empezar de nuevo.
No importa en qué momento de la vida te cansaste. Lo que importa es que siempre es posible y necesario recomenzar. Recomenzar es darse una nueva oportunidad, es renovar las esperanzas en la vida y lo más importante, creer en ti mismo.

¿Sufriste mucho en este periodo? ... Fue aprendizaje
¿Lloraste mucho? ... Fue limpieza en el alma.
¿Sentiste rencor? ... Fue para poder perdonar.
¿Estuviste solitario en algunos momentos? ... Fue porque cerraste la puerta.
¿Creíste que todo se había perdido? ... Fue simplemente el inicio de tu mejora.
¿Te sientes solitario? Mira alrededor y encontrarás a mucha gente esperando tu sonrisa para acercarse más a ti.

Recomenzar. Hoy es un excelente día para comenzar con un nuevo proyecto de vida. ¿Donde quieres llegar? Mira alto, sueña alto, anhela lo mejor de lo mejor, anhela todo lo bueno, pues la vida nos trae lo que anhelamos.
Si pensamos pequeño; lo pequeño nos vendrá. Si pensamos firmemente en lo mejor, en lo positivo y luchamos por alcanzarlo; lo mejor va a venir a nuestra vida.
Hoy es el día de la gran limpieza mental. Tira todo lo que te encadena al pasado que te hace daño. Arroja todo a la basura, limpia tu corazón, haz que esté listo para una nueva vida, y para un nuevo amor si te encuentras solo; pues somos apasionados, somos capaces de amar muchas veces, porque somos la manifestación del amor. La vida te llama, te invita a una nueva aventura, a un nuevo viaje, a un nuevo desafío. Proponte en este día a ti mismo que harás todo lo posible para alcanzar tus objetivos.

Confía en la vida, confía en ti .

lunes, octubre 01, 2007

• Tus pertenencias


Un hombre murió intempestivamente…Al darse cuenta vio que se acercaba Dios
quien llevaba consigo una maleta, y le dijo:
- Bien hijo mio, es hora de irnos…
El hombre asombrado le preguntó a Dios:
- Ya…¿tan pronto? Tenía muchos planes…
- Lo siento hijo…pero es el momento de tu partida
- ¿Qué traes en esa maleta?
- Tus pertenencias…
- ¿Mis pertenencias? ¿son mis cosas, mis ropas, mi dinero?
- Lo siento hijo. Las cosas materiales que tenías, nunca te pertenecieron… Eran de la tierra.
- ¿…Traes mis recuerdos?
- Lo siento hijo, ésos ya no vienen contigo. Nunca te pertenecieron, eran del tiempo…
- ¿Traes mis talentos?
- Lo siento hijo pero ésos nunca te pertenecieron… Eran de las circunstancias.
- ¿…Traes a mis amigos, a mis familiares?
- Lo siento hijo pero ellos nunca te pertenecieron, eran del camino.
- ¿….Traes a mi mujer y a mis hijos?
- Lo siento hijo, ellos nunca te pertenecieron. Eran de tu corazón.
- ¿Traes mi cuerpo?
- Lo siento hijo…ése nunca te perteneció. Era del polvo.
- ¿...Entonces, traes mi alma?
- Lo siento hijo pero ella nunca te perteneció…era mía.
Entonces el hombre, lleno de miedo, arrebató a Dios la maleta y al abrirla se dio cuenta que estaba vacía…Con una lágrima de desamparo brotando de sus ojos, le dijo a Dios:
- ¿Nunca tuve nada?
- Si… hijo mío…Cada uno de los momentos que viviste fueron sólo tuyos…

La vida es sólo un momento… Un momento todo tuyo. Disfrútalo en su totalidad… Que nada de lo que crees que te pertenece te detenga…

Vive el AHORA , vive TU VIDA y no te olvides de SER FELIZ.

domingo, septiembre 30, 2007

• Queda prohibido


Queda prohibido llorar sin aprender, levantarte un día sin saber qué hacer, tener miedo a tus recuerdos.

Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños.

Queda prohibido no demostrar tu amor, hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor.

Queda prohibido dejar a tus amigos, no intentar comprender lo que vivieron juntos, llamarles sólo cuando los necesitas.

Queda prohibido no ser tú ante la gente, fingir ante las personas que no te importan, hacerte el gracioso con tal de que te recuerden, olvidar a toda la gente que te quiere.

Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo, no creer en Dios y hacer tu destino, tener miedo a la vida y a sus compromisos, no vivir cada día como si fuera un último suspiro.

Queda prohibido echar a alguien de menos sin alegrarte, olvidar sus ojos, su risa, todo porque sus caminos han dejado de abrazarse, olvidar su pasado y pagarlo con su presente.

Queda prohibido no intentar comprender a las personas, pensar que sus vidas valen más que la tuya, no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.

Queda prohibido no crear tu historia, no tener un momento para la gente que te necesita, no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.

Queda prohibido no buscar tu felicidad, no vivir tu vida con una actitud positiva, no pensar en que podemos ser mejores, no sentir que sin ti este mundo no sería igual.

(Pablo Neruda)

sábado, septiembre 29, 2007

• La Roca


Un hombre dormía en su cabaña cuando de repente una luz iluminó la habitación y apareció Dios. El Señor le dijo que tenía un trabajo para él y le enseñó una gran roca frente a la cabaña.
Le explicó que debía empujar la piedra con todas sus fuerzas.
El hombre hizo lo que el Señor le pidió. Por muchos años, día a día, desde que salía el sol hasta el ocaso, el hombre empujaba la fría piedra con todas sus fuerzas... y ésta no se movía.

Todas las noches el hombre regresaba a su cabaña muy cansado y sintiendo que todos sus esfuerzos eran en vano.
Como el hombre empezó a sentirse frustrado, Satanás decidió entrar en el juego trayendo pensamientos a su mente: "
Has estado empujando esa roca por mucho tiempo, y no se ha movido"
Le dio al hombre la impresión que la tarea que le había sido encomendada era imposible de realizar y que él era un fracaso. Estos pensamientos incrementaron su sentimiento de frustración y desilusión.
Satanás le dijo: "¿Por qué esforzarte todo el día en esta tarea imposible? Sólo haz un mínimo esfuerzo y será suficiente"

El hombre pensó en poner en práctica esto pero antes decidió elevar una oración al Señor y confesarle sus sentimientos: "Señor, he trabajado duro por mucho tiempo a tu servicio. He empleado toda mi fuerza para conseguir lo que me pediste, pero aún así, no he podido mover la roca ni un milímetro ¿Qué pasa? ¿Por qué he fracasado? "
El Señor le respondió con compasión y ternura: "Querido amigo, cuando te pedí que me sirvieras y tú aceptaste, te dije que tu tarea era empujar contra la roca con todas tus fuerzas, y lo has hecho.
Nunca dije que esperaba que la movieras. Tu tarea era empujar.
Ahora vienes a mí sin fuerzas a decirme que has fracasado, pero, ¿en realidad fracasaste? Mírate ahora, tus brazos están fuertes y musculosos, tu espalda fuerte y bronceada, tus manos callosas por la constante presión, tus piernas se han vuelto duras.
A pesar de la adversidad has crecido mucho y tus habilidades ahora son mayores que las que tuviste alguna vez.

Cierto, no has movido la roca, pero tu misión era empujar y confiar en mí. Eso lo has conseguido. Ahora, querido amigo, Yo moveré la roca".

Algunas veces, cuando escuchamos la palabra del Señor, tratamos de utilizar nuestro intelecto para descifrar su voluntad, cuando en realidad Dios sólo nos pide confianza en Él. Debemos ejercitar nuestra fe que mueve montañas, pero conscientes que es Dios quien al final logra moverlas.


Cuando todo parezca ir mal ...
¡SÓLO EMPUJA!
Cuando estés agotado por el trabajo ...
¡SÓLO EMPUJA!
Cuando la gente no se comporte de la manera que te parece que debería ...
¡SÓLO EMPUJA!
Cuando no tienes más dinero para pagar tus cuentas ...
¡SÓLO EMPUJA!
Cuando la gente simplemente no te comprende ...
¡SÓLO EMPUJA!
Cuando te sientas agotado y sin fuerzas ...
¡SÓLO EMPUJA!
En los momentos difíciles pide ayuda al Señor y eleva una oración a Jesús para que ilumine tu mente y guíe tus pasos. Entrega tus miedos al Señor y pídele con una oración que Jesús te ayude a encontrar el camino que te conduzca a Él.

viernes, septiembre 21, 2007

• Para ser fuerte


No veas en los obstáculos una fuente de problemas, descubre en ellos la oportunidad de superarte y enfréntalos con valentía.

Un día, una pequeña abertura apareció en un capullo, un hombre se sentó y observó a la mariposa por varias horas, mientras ella se esforzaba para hacer que su cuerpo pasase a través de aquel pequeño agujero. En tanto, parecía que ella había dejado de hacer cualquier progreso. Parecía que había hecho todo lo que podía, pero no conseguía agrandarlo. Entonces el hombre decidió ayudar a la mariposa: tomó una tijera y abrió el capullo. La mariposa pudo salir fácilmente, pero su cuerpo estaba marchito, era pequeño y tenía las alas arrugadas.

El hombre siguió observándola porque esperaba que, en cualquier momento, las alas se abrieran y estirasen para ser capaces de soportar el cuerpo, y que éste se hiciera firme. ¡Nada aconteció! En verdad, la mariposa pasó el resto de su vida arrastrándose con un cuerpo marchito y unas alas encogidas. Ella nunca fue capaz de volar.

Lo que el hombre, en su gentileza y su voluntad de ayudar no comprendía, era que el capullo apretado y el esfuerzo necesario para que la mariposa pasara a través de la pequeña abertura, era la forma en que el creador hacía que el fluido del cuerpo de la mariposa, fuese a sus alas, de tal modo que ella estaría lista para volar, una vez que se hubiese liberado del capullo.

Algunas veces, el esfuerzo es exactamente lo que necesitamos en nuestra vida. Si Dios nos permitiese pasar por nuestras vidas sin encontrar ningún obstáculo, nos dejaría limitados. No lograríamos ser tan fuertes como podríamos haber sido. Nunca podríamos volar.

Pedí fuerza... y me dio dificultades para hacerme fuerte.
Pedí sabiduría... y me dio problemas para resolver.
Pedí prosperidad... y me dio cerebro y músculos para trabajar.
Pedí valor... y me dio obstáculos para superar.
Pedí amor... y me dio personas con problemas a las cuales ayudar.
Pedí favores... y me dio oportunidades.
Yo no recibí nada de lo que pedí... pero he recibido todo lo que necesitaba.

Vive la vida sin miedo, enfrenta todos los obstáculos y demuestra que puedes superarlos.