lunes, septiembre 10, 2007

• La Vida


Apunta hacia la luna, aún cuando falles, aterrizarás entre las estrellas.
Más vale tu sonrisa triste, que la tristeza de no verte sonreír.
Si piensas que todo el mundo esta contra ti, recuerda que los aviones se elevan contra el viento.
Si quieres ver las cosas que nunca has visto, haz cosas que nunca has hecho.

Hoy es el mañana por el que te preocupabas ayer.

Cuando la determinación de triunfar es lo suficientemente fuerte, el fracaso jamás te alcanzará.

El amor aunque sea dulce, siempre tiende a agriarse, pero si lo mezclas con sabiduría y madurez, va a ser un amor para toda la vida.


En esta vida todo gira... No hagas lo que no quieres que te hagan a ti.


Sueña lo que quieras soñar, ve a donde quieras ir, sé lo que quieras ser, porque tienes tan sólo una oportunidad para hacer todo lo que quieras hacer.

El que busca un amigo sin defectos, se quedará solo toda la vida.
Si ves a alguien sin una sonrisa, dale una de las tuyas.

Aquel que tiene fe, encuentra el éxito en donde muchos fracasan.
La alegría comienza en el mismo momento en que cesas la búsqueda de tu propia felicidad y procuras la de otros.

El que te humilla y te hace sentir menos, está reflejando en ti sus propias inseguridades.

La gran diferencia entre lo material y lo espiritual, es que lo material tiene un valor temporal, momentáneo mientras que lo espiritual tiene un valor infinito.

Puedes llegar tan lejos como te lleven tus sueños.
Se paciente con todo el mundo pero sobre todo contigo mismo.

Hay un montón de días bellos que aún vendrán, lo pasado pasó.
El mañana durará siempre.

No hay ensayo general. Cada día es debut y despedida.
Construye para ti un buen día y una buena vida.

domingo, septiembre 02, 2007

• El Gusano y el Escarabajo


Un gusano y un escarabajo eran amigos y se pasaban charlando largas horas.

El escarabajo estaba consciente de que su amigo el gusano era muy limitado en movilidad, tenía visión muy restringida y era muy tranquilo y pasivo comparado con los escarabajos.
El gusano, por su parte, estaba muy consciente de que su amigo el escarabajo venía de otro ambiente, y de que, en comparación con los gusanos de su especie, comía cosas desagradables, era muy acelerado, tenía una imagen grotesca y hablaba con mucha rapidez.


Un día, la compañera de vida del escarabajo le cuestionó a éste su amistad con el gusano, preguntándole cómo era posible que caminara tanto para ir al encuentro de un ser tan inferior, un ser tan limitado en sus movimientos… y por qué seguía siendo amigo de alguien que ni siquiera le devolvía los saludos efusivos que el escarabajo le hacía desde lejos.

Pero el escarabajo estaba consciente de que, debido a lo limitado de su visión, el gusano muchas veces ni siquiera veía que alguien lo saludaba y, si acaso llegaba a notarlo, no distinguía si era o no el escarabajo, y por ello no contestaba el saludo. Sin embargo, el escarabajo calló para no discutir con su compañera.

Fue tanta la insistencia de la escarabaja y tantos sus argumentos cuestionando la amistad que su compañero mantenía con el gusano que el escarabajo decidió poner a prueba esa amistad alejándose del gusano para esperar a que éste lo buscara.


Pasó el tiempo, y un día llegó la noticia de que el gusano estaba muriendo, pues su organismo se había resentido por los esfuerzos que cada día hacía para ir a ver a su amigo el escarabajo y, como no lo conseguía durante toda una jornada diurna, el gusano tenía que devolverse sobre sus pasos para pasar la noche en el refugio de su propia casa.

Al saber esto, el escarabajo, sin preguntar a su compañera, decidió ir a ver al gusano. En el camino se cruzó con varios insectos que le contaron de las diarias e infructuosas peripecias del gusano para ir a ver a su amigo el escarabajo y averiguar qué le había pasado. Le contaron de cómo se exponía día a día para ir a buscarlo, pasando cerca del nido de los pájaros. De cómo sobrevivió al ataque de las hormigas y así sucesivamente.

Llegó el escarabajo hasta el árbol donde yacía el gusano esperando ya el momento final. Al verlo a su lado, el gusano apenas con un hilo de vida, le dijo al escarabajo cuánto le alegraba ver que se encontraba bien. Sonrió por última vez y se despidió de su amigo sabiendo que nada malo le había pasado a éste.

El escarabajo sintió vergüenza por haber permitido que las opiniones de otros minaran su amistad con el gusano y sintió dolor por haber perdido las muchas horas de regocijo que las pláticas con su amigo le proporcionaban y, sobre todo, por haberle puesto en una situación que le causó la muerte.

Al final entendió que el gusano, siendo tan diferente, tan limitado y tan distinto de lo que él era, era su amigo, a quien respetaba y quería porque, a pesar de pertenecer a otra especie, le había ofrecido su amistad.


Y así aprendió varias lecciones ese día:


Primera: La amistad está en ti y no en los demás. Si la cultivas en tu propio ser, encontrarás el gozo del amigo.
Segunda: El tiempo no condiciona las amistades. Tampoco lo hacen las razas ni las limitantes propias o las ajenas.

Tercera: El tiempo y la distancia no son los factores que destruyen una amistad. La destruyen las dudas y nuestros temores.
Cuarta: Cuando pierdes un amigo, una parte de ti se va con él. Las frases, los gestos, los temores, las alegrías, las ilusiones,… todo lo que ambos compartieron en el tiempo, se va con él.


El escarabajo murió poco después. Nunca se le escuchó quejarse de quien mal lo aconsejó, pues fue decisión suya el prestar oídos a las críticas sobre su amigo.

Si tienes un amigo no pongas en tela de juicio lo que él es, pues sembrando dudas cosecharás temores.
No te fijes demasiado en cómo habla, cuánto tiene, qué come o qué hace, pues con ello estarás echando en saco roto tu confianza.


Reconoce la riqueza de quien es diferente a ti y, aun así, está dispuesto a compartir contigo sus ideales y temores.

La esencia del gusano y el escarabajo se volvieron una sola en el plano más allá de esta vida.

No sé si eres el gusano y yo el escarabajo, o al revés, pero seguro que somos distintos y que nos movemos en planos diferentes. Yo, aunque sea gusano, te seguiré buscando día a día; pero si fuera escarabajo, no prestaré oído a las críticas, vengan de donde vengan. Si fuera gusano, ignoraré lo grotesco que me puedas parecer. Si fuera escarabajo, haré uso de mis habilidades para servirte.

Consejo: "Voy a pasar por esta vida una sola vez. Cualquier cosa buena que yo pueda hacer o alguna amabilidad que pueda hacer por alguien, debo hacerla ahora, porque no pasaré de nuevo por aquí".

domingo, agosto 19, 2007

• La sabiduría del águila


El águila es el ave con mayor longevidad en su especie. Llega a vivir setenta años, pero para llegar a esa edad, a los cuarenta debe tomar una seria y difícil decisión.
A los cuarenta años, sus uñas están apretadas y flexibles y no consiguen tomar a las presas de las cuales se alimenta.
Su pico largo y puntiagaudo se curva, apuntando contra el pecho.
Sus alas están envejecidas y pesadas, y sus plumas gruesas. ¡Volar se hace ya tan difícil!
Entonces, el águila tiene dos alternativas: morir o enfrentar un doloroso proceso de renovación que durará ciento cincuenta días.
Este proceso consiste en volar hacia lo alto de una montaña y quedarse ahí, en un nido cercano a un paredón, donde no tenga la necesidad de volar. Después de encontrar ese lugar, el águila comienza a golpear su pico contra la pared hasta conseguir arrancarlo.
Luego debe esperar el crecimiento de uno nuevo con el que desprenderá una a una sus uñas. Cuando las nuevas uñas comienzan a nacer, comenzará a desplumar sus plumas viejas. Después de cinco meses, sale para su vuelo de renovación y a vivir treinta años más.

En nuestras vidas, muchas veces tenemos que resguardarnos por algún tiempo y comenzar un proceso de renovación para continuar un vuelo de victoria, debemos desprendernos de constumbres, tradiciones y recuerdos que nos causaron dolor. Solamente libres del peso del pasado, podremos aprovechar el resultado valioso que una renovación siempre trae, que aprendamos a ver las oportunidades que nos da Dios en cada día.

sábado, agosto 11, 2007

• Diccionario de Sentimientos


Nostalgia es cuando el momento trata de huir del recuerdo para suceder de nuevo y no lo consigue.
Recuerdo es cuando, sin autorización, tu pensamiento remuestra un capítulo.
Preocupación es como un pegamento que no deja salir de tu pensamiento lo que todavía no sucedió.

Indecisión es cuando tú sabes muy bien lo que quieres, pero te parece que deberías optar por otra cosa.
Seguridad es cuando la idea se cansa de buscar y para.
Intuición es cuando tu corazón da un salto en el futuro y vuelve inmediatamente.

Presentimiento es cuando pasa por tu mente el “trailer” de una película que puede ser que ni suceda.
Vergüenza es un paño negro que tú quieres para cubrirte en aquella hora.
Ansiedad es cuando los minutos parecen interminables para conseguir lo que se quiere
Interés es un signo de exclamación o de interrogación en el final del sentimiento.

Sentimiento es la lengua que el corazón usa cuando necesita mandar algún mensaje.
Rabia es cuando el león que vive en ti, muestra los dientes.
Tristeza es una mano gigante que aprieta el corazón.
Felicidad es un momento que no tiene prisa ninguna.
Amistad es compartir la vida con quienes quieres bien, por más diferentes que ellos sean.
Culpa es cuando tú estás convencido que podías haber hecho algo diferente, pero ni siquiera lo intentaste.
Lucidez es un acceso de locura al contrario.
Razón es cuando el cuidado aprovecha que la emoción está durmiendo y agarra el comando.
Voluntad es un deseo que nos incentiva a hacer nuevos descubrimientos.
Pasión es cuando, a pesar de la palabra “peligro”, el deseo llega y se hace cargo.
AMOR es cuando el resto de tu vida no te es suficiente para compartirla con esa persona especial.
Agradecimiento es esa maravillosa sensación que siento y hace que quiera compartir esto contigo.

domingo, agosto 05, 2007

• Tú... ¿de qué eres esclavo?


¿De las heridas que recibiste cuando eras pequeño?, ¿de tus traumas de la infancia?, ¿de lo que alguien más decidió que fueras?, ¿de una relación que no te satisface?, ¿de un trabajo que no disfrutas?, ¿de la rutina de tu vida?
¡Ya libérate! ¡tira ya ese costal que llevas en la espalda en el guardas el resentimiento, el rencor y la culpa. Deja ya de culpar a otros y a tu pasado por lo que no marcha bien en tu vida.
Cada día tienes la oportunidad de empezar otra vez. Cada mañana, al abrir los ojos, naces de nuevo, recibes otra oportunidad para cambiar lo que no te gusta y para mejorar tu vida. La responsabilidad es toda tuya.

Tu felicidad no depende de tus padres, de tu pareja, de tus amigos, de tu pasado, depende solo de ti.¿Qué es lo que te tiene paralizado?, ¿el miedo al rechazo?, ¿al éxito?, ¿al fracaso?, ¿al que dirán?, ¿a la crítica?, ¿a cometer errores?, ¿a estar solo?¡Rompe ya las cadenas que tu mismo te has impuesto! A lo único que le debes tener miedo es a no ser tú mismo, a dejar pasar tu vida sin hacer lo que quieres, a desaprovechar esta oportunidad de mostrarte a otros, de decir lo que piensas, de compartir lo que tienes.

Tú eres parte de la vida y como todos, puedes caminar con la frente en alto. Los errores del pasado ya han sido olvidados y los errores del futuro serán perdonados. Date cuenta de que nadie lleva un registro de tus faltas, solo tú mismo. Ese juez que te reprocha, ese verdugo que te castiga, ese mal amigo que siempre te critica, ¡eres tú mismo! Ya déjate en paz, ya perdónate, sólo tú puedes lograrlo. ¿Cuándo vas a demostrar tu amor a tus seres queridos?, ¿Cuándo te queden unos minutos de vida?, ¿Cuándo les queden a ellos unos minutos de vida?

El amor que no demuestres hoy, se perderá para siempre. Recuerda que la vida es tan corta y tan frágil que no tenemos tiempo que perder en rencores y estúpidas discusiones. Hoy es el día de perdonar las ofensas del pasado y de arreglar las viejas rencillas. Entrégate a los que amas sin esperar cambiarlos, acéptalos tal como son y respeta el don más valioso que han recibido: Su libertad.

Disfruta de tus relaciones sin hacer dramas. Si pretendes que todos hagan lo que tú quieres o que sean como tú has decidido, si pretendes controlar a los que te rodean, llenarás tu vida de conflicto. Permite a otros que tomen sus propias decisiones como has de tomar las tuyas, tratando siempre de lograr lo que es mejor para todos. Así podrás llenar tu vida de armonía.

Y por último, ¿Qué estás esperando para empezar a disfrutar de tu vida? ¿Que se arreglen todos tus problemas?, ¿Que se te quiten todos tus traumas?, ¿Que por fin alguien reconozca tu valía?, ¿Que llegue el amor de tu vida?, ¿Que regrese el que se fue?, ¿Que todo te salga como tú quieres?, ¿Que se acabe la crisis económica?, ¿Que te suceda un milagro?, ¿Que por arte de magia todo sea hermoso y perfecto?¡Despierta ya hermano!, ¡Despierta ya hermana!, ¡Esta es la vida!

La vida no es lo que sucede cuando todos tus planes se cumplen, ni lo que pasará cuado tengas eso que tanto deseas. La vida es lo que está pasando en este preciso instante. Tú vida en este momento es leer este párrafo, donde quiera que lo estés haciendo y con las circunstancias que te rodean ahora. En este momento tu corazón lleva sangre a todas las células de tu cuerpo y tus pulmones llevan oxígeno a donde se necesita. En este momento algo que no podemos comprender, te mantiene vivo y te permite, ver, pensar, expresarte, moverte, reír, ¡hasta llorar si quieres!

No te acostumbres a la vida, no te acostumbres a despertar todos los días y estar aburrido, o malhumorado, o preocupado. Abre tus ojos y agradece todas las bendiciones que puedes ver, agradece tu capacidad de oír el canto de los pájaros, tu música preferida, la risa de tus hijitos. Pon tus manos en tu pecho y siente tu corazón latir con fuerza diciéndote: “Estás vivo, estás vivo, estás vivo”.

Yo sé que la vida no es perfecta, que está llena de situaciones difíciles. Tal vez, así es como se supone que sea. Tal vez por eso se te han brindado todas las herramientas que necesitas para enfrentarla: Una gran fortaleza que te permite soportar las pérdidas, la libertad de elegir como reaccionar ante lo que sucede, el amor y el apoyo de tus seres queridos.

Sé también que tú no eres perfecto, nadie lo es. Y sin embargo, millones de circunstancias se han reunido para que existas. Fuiste formado a partir de un diseño maravilloso y compartes con toda la humanidad sus virtudes y defectos. Así está escrito en tus genes, en los genes de todos los seres humanos que han existido y en todos los que existirán.

Tus pasiones, tus miedos, tus heridas, tus debilidades, tus secretos y tu agresión, los compartes con todos tus hermanos. ¡Bienvenido a la raza humana! Esos supuestos defectos son parte de tu libertad, parte de tu humanidad.

Si te preguntas ¿Quién soy yo para decirte todo esto? Te contestaré que no soy nadie, soy simplemente una versión diferente de lo que tú eres. Otro ser humano más entre miles de millones, pero uno que ha decidido ser libre y recuperar todo el poder de su vida… Espero que tú también decidas hacerlo.

(Tomado del libro: "El Esclavo", de Francisco J. Ángel Real)

• Primeros auxilios


En un botiquín de Primeros Auxilios siempre es necesario tener:
• Pala
• Goma
• Tirita
• Lápiz
• Borrador
• Chicle
• Chocolate Kiss
• Una bolsa de té instantáneo

¿Para qué? Veamos...

Pala: Para acordarte de “excavar” en los demás todas las cualidades que tienen.
Goma: Para acordarte de ser flexible, ya que las cosas y las personas no siempre son de la manera como tú quieres que sean.
Tirita: Para ayudarte a curar aquellos sentimientos heridos, ya sean tuyos o de los demás.
Lápiz: Para que anotes diariamente todas tus bendiciones (que son muchas).
Borrador: Para acordarte que todos cometemos errores y no pasa nada.
Chicle: Para acordarte de “pegarte” a todo aquello que puedes sacar adelante con tu esfuerzo.Chocolate Kiss: Para que te acuerdes que todo el mundo necesita un beso o un abrazo diariamente.
Y finalmente una Bolsa de té... ¿para qué?
Para tomarte un tiempo, relajarte y hacer una lista de todo lo que tienes y de tus bendiciones diarias.


Tal Vez para el mundo, sólo seas “alguien”... pero para “alguien, tal vez seas todo su mundo...”